
«¿Quién será grato a tus ojos, Señor?».

«Escúchame, Señor, porque eres bueno».

«Las obras del Señor son admirables».

José y María fueron una familia migrante, gracias a esta iniciativa nació Jesús en un humilde pesebre. Desde esas coordenadas emergió la esperanza de una noticia buena en el nacimiento del hijo de la luz.

Las alternativas para profundizar y replantear la actividad misionera de la Iglesia que se abren a partir del Concilio Vaticano II son múltiples y llenas de posibilidades y, ha puesto de relieve que las semillas del Verbo están presentes en cada cultura del planeta.

Esta película se desarrolla en 1959, en Hardborough, un pequeño pueblo costero de Inglaterra y fue dirigida por la española Isabel Coixet, quien hizo una adaptación de la novela de Penelope Fitzgerald, escritora inglesa del siglo pasado.