
«…somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro Salvador, Jesucristo».

«Muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, se encuentra la salvación».

«El que acude a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica».


«Ay de ustedes, cuando todo el mundo les alabe».

«No temas, desde ahora serás pescador de hombres».

«…tu Salvador, al que has preparado
para el bien de todos».

«…judíos o no, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu».

«Tú has guardado el mejor vino hasta ahora».

«Su amor a los hombres, Él nos salvó».