
«Si Dios y el hombre son inocentes según el relato bíblico del Génesis, el verdadero primer problema de la responsabilidad puede plantearse de este modo: ¿cómo obrar ante el mal? ¿Qué hay que hacer? ¿Cómo salir de él?», se pregunta Adolphe Gesché

¿Por qué iniciar con el mal para pensar en y desde Dios? Porque hoy, al igual que siempre, el mal continúa siendo el mayor escándalo al que nos enfrentamos. ¿Podemos imaginar una mejor puerta de entrada que el mal para investigar qué sucede cuando se piensa una cuestión desde Dios y a éste desde dicha cuestión?