
Como colectivo laical, junto con religiosos y personas de buena voluntad, manifestamos nuestro apoyo, solidaridad,

Las comunicaciones de Trump no solo han atizado el momento de tensión, sino que evidencian algo más profundo: la forma en que el lenguaje también se convierte en parte de la guerra.

A través de diversos pronunciamientos, la Iglesia católica y el Papa León XIV han hecho un llamado urgente a la protección de la población civil, especialmente de los sectores más vulnerables; las víctimas.

Esta suerte de Consejo de Administración del Universo trumpiano se proyecta, en cambio, como un gobierno mundial autocrático en manos del tycoon y sus satelitales «amigos» (muy entre comillas). ¿Quién invita al club? Trump.

A finales de noviembre viajé a Tierra Santa. El mundo contemplaba con horror las imágenes de Gaza, los atentados del 7 de octubre y sus secuelas, la ira ardiente que se convirtió en devastación.

La llegada de Donald Trump a su segundo mandato como presidente de Estados Unidos para el periodo de enero 2025 a enero 2029 ha generado una serie de dinámicas globales que han dado paso a crisis en varias agendas internacionales.

¿Cómo entender las guerras que nos tocan vivir en el presente? Hasta 1945 los conflictos armados de escala internacional se debatían entre Estados que reconocían mutuamente la legitimidad de sus «adversarios».

Con más de 56 conflictos activos en el mundo, situaciones como el conflicto Israel–Palestina, Rusia–Ucrania, Israel–Irán y las graves guerras civiles en Sudán, Siria, Myanmar, además de otros conflictos importantes y cercanos como la guerra contra el narcotráfico.

Hoy más que nunca, la humanidad clama y pide la paz. Es un grito que exige responsabilidad y razón, y no debe ser sofocado por el estruendo de las armas ni por las palabras retóricas que incitan al conflicto.

Esta carta es un llamado urgente de organizaciones eclesiales de América Latina y el Caribe desde el Centro de Programas y Redes de Acción Pastoral (CEPRAP) del CELAM al Papa León XIV para la búsqueda de la paz.