Profundizar en el discernimiento y la reflexión teológica con rigor académico, asumiendo la perspectiva ignaciana como horizonte de sentido para el quehacer universitario.

Vive unos días en contacto con la naturaleza, abre tus sentidos y descubre tu ser a través del arte, la expresión corporal, el sonido y mucho más.

El Sínodo de la Sinodalidad marca un hito trascendental para la Iglesia, no sólo por

Te invitamos a los ejercicios espirituales breves en la vida ordinaria, ¡ven a vivir esta experiencia de crecimiento personal y comunitario!

Te invitamos al Taller de Discernimiento Ignaciano, un espacio inspirado en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, donde aprenderás herramientas para tomar decisiones importantes desde la serenidad, la reflexión y la conexión con Dios.

En este episodio de Ve y diles conversamos con el Padre Alexander Zatyrka, S.J. donde reflexionamos sobre el nacimiento de Jesús como una promesa de esperanza en medio de los desafíos actuales.

El Domingo Ignaciano es media jornada del día al mes para ayudarte a tener un acercamiento con Dios, en medio de la vida cotidiana, a través de tres modos: la oración ignaciana, el compartir de fe en comunidad, la vivencia de los sacramentos de la reconciliación y de la eucarist

En este episodio de la Ve y diles, nos adentramos en una conversación profunda sobre el significado cultural de la muerte en México y cómo el Día de los Santos difuntos refleja nuestras perspectivas sobre la vida, la muerte y la resurección que sujeta nuestra fe.

En esta segunda entrega de nuestra entrevista, José García S.J. hace énfasis en la situación actual, donde las guerras son una amenaza real. Nos comparte qué aporta la espiritualidad ignaciana para pensar el presente en términos de reconciliación y paz.

Presentamos la primera parte de la entrevista exclusiva con el sacerdote jesuita José García de Castro, S.J., para Christus, durante su visita a México. En ella, profundiza sobre la importancia de las mujeres en la vida de Ignacio de Loyola.

Con 29 años de edad, Íñigo nunca imaginó que aquella mañana de mayo cambiaría para siempre su vida. Se reconocía vanidoso, terco, galán, fiestero; con hambre de comerse el mundo, sobresalir en los negocios y en el ejército, y escalar a un buen lugar social, o quizás al mejor.