
Desde esta perspectiva, FRATELIS no aparece como una iniciativa aislada, sino como parte de una trayectoria que vincula el llamado sinodal, la experiencia acumulada por la REPAM, y el acompañamiento del PUAM, AUSJAL y la CEAMA a los liderazgos amazónicos. Su propuesta busca convertir la formación en un proceso de aprendizaje mutuo con los territorios, donde las universidades aportan capacidades, pero también aprenden de los saberes, experiencias y proyectos de vida de las comunidades.

Esta serie de dos artículos es un testimonio sobre FRATELIS Amazonía, una propuesta promovida por el Programa Universitario Amazónico (PUAM), AUSJAL, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) y otros aliados, orientada a la formación de liderazgos democráticos para la defensa de los territorios amazónicos.

Esta columna se publica en el aniversario de las reformas a la Ley General en Materia de Desaparición. Sin cuentas alegres, las familias han vuelto a tomar las calles y disputar la narrativa oficialista de que México va mejor que nunca en el combate a la violencia.

La frontera de Ceuta se inscribe en un contexto más amplio: el endurecimiento de las políticas migratorias en Europa, la precarización de la juventud en Marruecos, la disputa por los recursos naturales y el uso de la movilidad como instrumento de negociación geopolítica.

En esta agobiante situación puede resultar esclarecedor y alentador estudiar la primera encíclica papal dedicada al tema de la paz en el mundo, la cual vincula de modo original la relación entre los países con la situación social y la vigencia de los derechos humanos al interior de cada uno de ellos.

En este mes de julio el Papa León XIV nos invita a orar con él por el respeto a la vida humana: «Oremos por el respeto a la vida humana en todas sus etapas, reconociéndola como un don de Dios».

A cuatro años de su asesinato en la comunidad de Cerocahui, en la Sierra Tarahumara, el padre Provincial de los jesuitas mexicanos, Enrique Mireles Bueno, S.J., ofreció una homilía en la que recuperó la memoria y el legado de quienes compartieron vida y misión con el pueblo rarámuri.

El 10 de mayo pasado, mientras muchas familias celebraban a las madres alrededor de una mesa de comida dominical, las calles de múltiples ciudades se llenaban con esta consigna.

La visita del Alto Comisionado deja una sensación de desencanto por su excesiva burocracia diplomática frente a una crisis que solo se puede matizar o por la mala información que le proporciona su representante en México o por una convivencia con la criminalidad Estatal que muestra el preludio del agotamiento de un sistema de universal de derechos humanos.

Hay instituciones que no se construyen sólo con documentos y litigios, sino con nombres, con historias y con la férrea terquedad de no soltar la esperanza. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) es una de ellas y este 2026 cumple 38 años