
He pensado mucho desde que despertamos, algunos, el pasado 3 de enero con la impactante

Pocas instituciones pueden celebrar 1700 años de algo. Una de ellas es la Iglesia, en cuanto comunidad de seguidores de Jesús el Cristo.

Quisiera profundizar en los vínculos entre poesía, crisis climática y espiritualidad. Estamos hablando de tres cosas muy diferentes, tres fenómenos que muchas veces distan de dialogar o encontrarse.

El tiempo actual nos plantea una vez más diversos desafíos. Sin embargo, es posible pensar que en esta ocasión los problemas y las urgencias son distintas. Dicen que cada época posee sus propias batallas.