«El encuentro con el resucitado nos saca del temor».
ABRIL
- Hch 10, 34. 37–43
- Sal 117
- 1ª Cor 5, 6–8
- Jn 20, 1–9
§ Este domingo de Resurrección queremos encontrarnos con Jesús vivo para salir de nuestros temores y dudas. Pedro se anima a tomar la palabra, el encuentro que tuvo con el resucitado lo ha llevado del encierro y el miedo hacia la valentía y la fuerza. Jesús resucitado se hace presente a unos cuantos, no es un suceso multitudinario, Dios actúa desde la pequeñez.
§ Hay una certeza inmediata previa al encuentro con el resucitado: el sepulcro está vacío. Si permanecemos en el temor y el encierro, nos quedamos vacíos, sin esperanza, sin Jesús. Si nos atrevemos a confiar en esa acción de Dios discreta, pero constante, podremos salir del sepulcro vacío y dar fe de la Palabra que Dios nos da.
§ Cantemos como el salmista, que la misericordia de Dios es eterna, que actúa en favor de nosotros, sus hijos e hijas, que no nos abandona al vacío y a la muerte. eemos.
Que la oración nos disponga a discernir esos signos sencillos pero constantes de Dios, para salir de nuestros propios sepulcros, cantar su misericordia eterna y dar fe, con la vida, de la promesa de vida abundante que hoy se renueva.



