«Dar gracias al Señor porque es bueno»
ABRIL
Domingo 16
II de Pascua
- Hch 2, 42–47
- Sal 117
- 1 Pe 1, 3–9
- Jn 20, 19–31
§ El fragmento de libro de Hechos nos narra el crecimiento de la comunidad que vive unida bajo el mismo Espíritu. Esta unidad les permite ayudarse unos a otros y dar gloria a Dios. El cristiano está llamado a vivir un compromiso de amor por Dios y los demás y unidos bajo el mismo Espíritu.
§ La alabanza de la Primera Carta de Pedro nos muestra la alegría por la redención que nos trae Jesús. Llama a perseverar en la fidelidad para merecer el premio que nos ofrece Dios. Pedro con esta exhortación nos invita a permanecer fieles, aun en las tribulaciones y siendo conscientes de la salvación que se nos ofrece.
§ El Evangelio de Juan nos recuerda que, en medio del temor por la muerte, Jesús resucitado trae paz y ánimo para continuar la vida y la misión de llevar la buena noticia de Dios que nos ama e invita al seguimiento. Ellos, al ser testigos, han de llevar el evangelio a todas partes, y así también nosotros hemos de ser testigos del mismo amor y llamamiento.
En este segundo domingo de Pascua, la gran invitación es a reconocer que Dios está vivo y nos llama a ser testigos. El testimonio comienza en la comunidad de cristianos que comparten su fe y lo que tienen con los demás, continúa en la predicación, a la que llama el encuentro con el resucitado, y manteniéndose firmes aun en medio de las tribulaciones. Que estas lecturas den ánimo para ser testigos en un país donde la violencia y el temor abundan.
