
La memoria hace presente a todas las personas que han dado testimonio de sus convicciones, que otro mundo es posible y que sí se pueden cambiar las cosas si todas y todos nos unimos y nos organizamos en un Espíritu que trabaja cotidianamente por la justicia, la libertad y la paz.

Una invitación a afinar el corazón, aprender a escuchar con mayor hondura y dejarnos transformar por el paso de Dios en la vida cotidiana.

¿Qué teología necesita hoy nuestra sociedad y nuestra Iglesia? En torno a esta pregunta dialogaron