
En un tiempo en donde el adjetivo de «humano» se ha diluido a tal grado que corremos el riesgo de que entonces ya nada lo sea, preguntarse por aquellas experiencias que posibilitan y delimitan lo humano no se reduce a un mero ejercicio académico o interpretativo.

El autor y su escritura es fruto de una serie de autores y de una serie de escrituras que estuvieron antes que él o ella, siendo él o ella un espacio de confluencia de otras voces.