
El Mandamiento del amor aparece en los llamados Discursos de Despedida (Jn 13,34 y 15,12.17), en un momento de cumplimiento, pero también de dramatismo, teniendo delante los horrores de la pasión, ya inminente.

Puesto que el tema del “amor” es muy amplio, sería demasiado pretencioso, buscando su significado, pretender abarcar el panorama bíblico, y ni siquiera el Nuevo Testamento. Es necesario circunscribirlo en los límites que exige la naturaleza de este escrito.