
Por eso la escena de Eunomo sigue siendo tan exacta. La cigarra suplió una cuerda, pero no sustituyó al músico. También nuestra música está llena de cuerdas que faltan: la voz que no vino, el coro que se deshizo, la asamblea que dejó de cantar y acabó convertida en público.

Hace veinte años Odiseo (Ralph Fiennes) se fue a la guerra, y regresó a un mundo ahora consagrado a ella. La guerra está en la mente y el corazón de todos los que habitan esa tierra.