
El 15 de mayo de 1891 el papa León XIII publicó la encíclica Rerum novarum, que ponía la primera piedra de un nuevo discurso en la Iglesia católica: la doctrina social. Con ella intentaba dar respuesta a los problemas creados por la Revolución industrial, sobre todo la explotación de la clase trabajadora y las condiciones infrahumanas en las que vivían los sectores populares.

El pasado 25 de mayo el papa León XIV publicó la encíclica Magnifica humanitas (Magnífica humanidad), un título que resume su contenido: la humanidad es magnífica, y por ello debemos cuidarla en estos tiempos en que está siendo amenazada.