
Comprender la universidad como participación en la Misión redentora de Cristo transforma inevitablemente el significado del liderazgo institucional. El desafío más profundo que enfrenta hoy la educación superior católica no es principalmente el declive demográfico, la incertidumbre financiera, la gobernanza o la sostenibilidad institucional

La universidad no existe primero para adquirir posteriormente una misión. Más bien, existe porque la Iglesia participa en la Misión redentora de Dios, y la universidad católica constituye una expresión histórica concreta de esa participación.