
A una semana de haberse realizado el segundo Diálogo Nacional por la Paz en el

Como afirman los místicos cristianos, la actividad primordial del creyente no es la actitud negativa de lucha contra el mal sino una actitud creativa, restauradora y liberadora. Solo bajo esta actitud, la persona constructora de paz –incluso siendo víctima– se olvida de sí misma y se entrega a un camino duro y sacrificial. El proceso de construcción del mundo marcha entonces con el ser humano liberándose de los límites que le impone aquella falta de paz.

COMUNICADO: Segundo Diálogo Nacional por la Paz
Más de 1,200 personas de todo el país se reunieron en el Segundo Diálogo Nacional por la Paz para mirar de frente la violencia, compartir caminos probados y asumir una responsabilidad común: reconstruir la paz desde lo local, con visión nacional.

Organizado por la Conferencia del Episcopado Mexicano, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica de México y la Dimensión Episcopal para los Laicos, el encuentro, que tendrá como sede el ITESO.

El Diálogo Nacional por la Paz —conformado por los jesuitas de México, la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosas de México— publicó una carta dirigida a líderes religiosos y a la ciudadanía en general, en la que convoca a «caminar y conversar por la paz»