En el periodo final del Concilio Vaticano II (1965), que busca «poner al día» a la Iglesia que ha vivido dos guerras mundiales y quiere dialogar con el mundo moderno, aparecen dos documentos conciliares: Optatam Totius (28 de octubre de 1965) y PresbyterorumOrdinis (7 de diciembre de 1965).