
La Iglesia en su totalidad, como comunidad de fieles, pueblo de Dios, que comparte la fe en Jesucristo resucitado, ha sido considerada siempre el gran sacramento de la gracia y de la salvación en el mundo. Así como Cristo es el sacramento del Padre, la Iglesia es sacramento de Cristo, por la fe en el Señor presente. ¿Y los siete sacramentos?

En el encuentro múltiple de las manifestaciones del mundo, el ser humano no se siente neutral: las juzga, las valora, las interpreta, las integra.

En la nueva edición de El Video del Papa, que acompaña e ilustra la intención de oración de León XIV para el mes de septiembre: «Por nuestra relación con toda la vida».

Sí, es cierto. La fe puede ser un terremoto, no una siesta; un volcán, no una rutina; una herida, no un caparazón; una pasión, no un puro asentimiento.