
Y es que en este contexto académico visualizamos múltiples y profundas disparidades y brechas, es decir, las desigualdades, entre grupos de personas y comunidades que son de clase, étnicas, de género, económicas, socioespaciales, políticas y de poder y son entendibles como formas ampliadas de violencia estructural, junto con la pobreza, el racismo, el patriarcado y el colonialismo.