
Para entender cómo vemos a Dios actualmente debemos reconocer primero el tránsito de la trascendencia a la inmanencia radical. Durante milenios Dios fue el «Otro Totalmente Otro» (como lo definía Rudolf Otto), una entidad separada de la creación que exigía obediencia y temor reverencial. Hoy esa brecha se ha cerrado: el Dios contemporáneo ya no habita en las alturas inaccesibles, sino en la profundidad del «Yo».

En esta entrega, José García de Castro, S.J., aborda temas centrales de la Iglesia de Francisco, los retos que nos plantea el cuidado de la Casa Común y cómo la contemplación para encontrar el amor, según Ignacio, nos permite fortalecer los lazos comunitarios.