
Esta frase, atribuida a Antonio Gramsci, volvió a mí una y otra vez mientras leía A Secular Age (Una Era Secular) de Charles Taylor.

Esta suerte de Consejo de Administración del Universo trumpiano se proyecta, en cambio, como un gobierno mundial autocrático en manos del tycoon y sus satelitales «amigos» (muy entre comillas). ¿Quién invita al club? Trump.