
En 2016, treinta jesuitas de varios países de América Latina se reunieron en la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas» (UCA) en la vibrante capital de El Salvador.

Llegamos para encontrarnos con el obispo y algunos sacerdotes en una pequeña sala dispuesta para ello. Íbamos acompañando a doña María Herrera. Mamá Mari, como le dicen sus amigas, después de saludar y luego de una larga conversación en tono cercano y cariñoso, cuestionó: «¿Por qué si sabían que iban a tocar el piano se dejaron crecer las uñas?».